Creado por el Dr. Heriberto S. Hocsman             Hocsman - Abogados
 

 

Breves nociones acerca de los aportes irrevocables a cuenta de futuros aumentos

 

Por Fernando Andrés Tupa

 

Los aportes irrevocables son una creación de la práctica societaria, ya que no se encuentran previstos en nuestra Ley de Sociedades Comerciales Nº 19.550, y responden a la necesidad que pueden tener las sociedades de contar con fondos en forma inmediata cuando no obtienen financiación externa, no pueden asumir sus costos o no disponen del tiempo suficiente para realizar un debido aumento de capital. Así, los propios accionistas o terceros efectúan desembolsos como aportes irrevocables a cuenta de futuros aumentos (no son estrictamente ni aportes societarios ni préstamos), que son receptados por la asamblea o el directorio. El elemento que caracteriza al aportante es “su vocación de permanencia y que soluciona un problema financiero en forma inmediata, con el ánimo de acceder o incrementar la participación social y gozar de los eventuales beneficios de un socio” (Casal, Miguel Angel, Aportes irrevocables a cuenta de futuros aumentos del capital social: actualización de aspectos legales, contables e impositivos, pág. 75, Enfoques, T. 2000)

 

            Se discute doctrinariamente cuál es la naturaleza jurídica (figura legal) que caracteriza mejor a los aportes irrevocables. La doctrina ha sostenido diversas posturas: (a) contrato preliminar, (b) acto sujeto a ratificación, (c) oferta irrevocable, (d) contrato de suscripción condicional; (e) contrato atípico sujeto a condición resolutoria, (f) contrato a favor de tercero, (g) acto de liberalidad, (h) mutuo con finalidad determinada. En fin, no queda muy claro cuál es la naturaleza jurídica o caracterización legal de esta figura (ante la ausencia de regulación legal), ni existe demasiado acuerdo al respecto. Lo único que se puede afirmar es que parecería que se trata de una “relación societaria” y no de un préstamo del aportante a la sociedad (En tal sentido, CNCom, Sala C, “Palacio del Fumador S.R.L. s/ Quiebra”, 26/08/86, RDCO 1987 -año 20-, pág. 150) 

 

            Los aportes irrevocables a cuenta de futuros aumentos presentan las siguientes características: (a) intención del aportante de ingresar sumas destinadas a formar parte del nuevo capital; (b) el aporte se realiza con un pacto de irrevocabilidad, ya que sino se trataría de un a simple oferta de suscribir acciones; (c) hasta el momento en que se formaliza el aumento de capital por los mecanismos societarios correspondientes, los montos aportados no se contabilizan dentro del capital social de la sociedad, (d) el aportante carece de derechos políticos y económicos por los montos aportados; (e) si se votara en contra del aumento de capital, el aportante tendría derecho a solicitar la inmediata restitución de los aportes efectuados; (f) en el caso de concurso o quiebra de la sociedad, parecería que los aportes irrevocables sólo podrán cobrarse con posterioridad a que cobren los acreedores sociales.

            Si bien nada dice la ley al respecto, ni establece ningún tipo de sanción, no parece viable que estos aportes se puedan mantener en el patrimonio neto de la sociedad sin capitalizarse por tiempo indeterminado, ya que se estaría desvirtuando la finalidad del instituto, y esto podría ser apuntado por los organismos de control. En principio, debería pactarse un plazo en el cual se debería efectuar la capitalización de los aportes irrevocables o se debería realizar dicha capitalización dentro de un plazo razonable. Según la opinión del prestigioso jurista Héctor Alegría, si ese plazo no fuese razonable se “desnaturalizaría la convención y permitiría recalificarla (convertirla) en otro negocio jurídico, casi seguramente un préstamo” (Alegría, Héctor, Nuevas reflexiones sobre “aportes a cuenta de futura emisión”, RDCO 1995-A-15)

Desde un punto de vista contable, los aportes irrevocables deben computarse, en el balance general, dentro del rubro patrimonio neto. Conforme lo dispuesto por la Resolución  Técnica Nº 9 de la Federación Argentina del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, el capital está compuesto por el capital suscripto, los aportes irrevocables y las ganancias capitalizadas. Esta interpretación ha sido posible sobre la base de la redacción amplia del art. 63, inc. 2, II, d, de la Ley Nº 19.550 ("todo rubro que por su naturaleza corresponda ser incluido en las cuentas de capital, reservas y resultados"). Empero, cabe destacar que el concepto no está previsto en las normas internacionales de contabilidad. Asimismo, según lo dispuesto por el art. 65 de la Ley Nº 19.550, se deben acompañar a los balances notas complementarias en donde corresponde indicar las particularidades del aporte efectuado.

 

Desde el punto de vista tributario, es conveniente precisar algunas cuestiones vinculadas a los aportes irrevocables: (a) para la sociedad tomadora de los fondos no generan un ajuste en el Impuesto a las Ganancias dado que no pasan al Estado de Resultados; (b) estos aportes pueden ser objeto del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta para la sociedad tomadora cuando estén activados; (c) para la persona física aportante se trata de un bien gravado con el Impuesto sobre los Bienes Personales (su participación se calcula en función de su porcentaje de tenencia sobre el patrimonio neto); (d) si esos fondos se mantuvieran indefinidamente como aportes irrevocables, se podría correr el riesgo que la AFIP los recalificara como un préstamo por aplicación del criterio de realidad económica (art. 2 de la Ley Nº 11.683).

 

            Como hemos señalado, la sociedad no se encuentra obligada a capitalizar los aportes irrevocables. En una asamblea de accionistas en la cual se llegase a tratar el tema de un aumento de capital, podría decidirse capitalizar la totalidad de los aportes irrevocables integrados o sólo parte de ellos. Así, si la sociedad decide no capitalizar todo o una parte de los fondos entregados, éstos deberán ser reintegrados inmediatamente a sus aportantes. Alguna doctrina considera que esa devolución debería efectuarse con una actualización y un interés adicional, ya que al no haberse capitalizado estos fondos se convierten en un préstamo a la sociedad (Casal, op cit, pág. 76). Asimismo, cabe agregar que los aportes irrevocables efectuados por los socios no afectan el derecho de suscripción preferente, el que debería respetarse salvo en las situaciones especiales previstas en el art. 197 de la Ley 19.550.

 

            Por lo expuesto, se llega a las siguientes conclusiones. (a) la figura de los aportes irrevocables no se encuentra prevista en la normativa societaria; (b) se utiliza en la práctica societaria para obtener fondos en forma inmediata, pero teniendo en miras efectuar un futuro aumento del capital social; (c) los aportantes no obtienen mayores derechos patrimoniales ni políticos en la sociedad ni se consideran acreedores de ésta; (d) al no estar regulada la figura, no se prevé un plazo para su capitalización ni una sanción en caso de no efectuarla, pero su utilización más allá de un plazo razonable podría generar la reacción de los organismos de control (sobre todo de la AFIP, quien podría recalificar al aporte como un préstamo del socio a la sociedad); (e) la asamblea no se encuentra obligada a aumentar el capital social como consecuencia de los aportes irrevocables efectuados, pero si se rechazara el aumento o sólo decidiera capitalizar una parte de los aportes integrados, nacería la obligación en cabeza de la sociedad de reintegrar en forma inmediata los aportes no capitalizados.