Creado por el Dr. Heriberto S. Hocsman             Hocsman - Abogados
 

RESPONSABILIDAD DE LOS DIRECTORES DE SOCIEDADES ANÓNIMAS

Autor: Dr. Heriberto Simón Hocsman

16 de Julio del  2002

 

I.- Normativa societaria involucrada (ley de Sociedades Comerciales 19.550).

Para poder responder el interrogante de si  los miembros del directorio de una sociedad anónima (incluido el Presidente y Vicepresidente) pueden eximirse de la responsabilidad solidaria e ilimitada estatuida por la ley e inherente al cargo, sea por medio de la designación de directores ejecutivos, delegados, gerentes especiales, en el cumplimiento de determinadas tareas,  será necesario en primer lugar determinar el plexo normativo involucrado en la cuestión.

Al respecto, en la República Argentina  la normativa relacionada se encuentra en los arts. 59, 266, 269, 270 y 274 del la ley 19.550. Cabe señalar que las disposiciones de estos artículos guardan extrema similitud con las disposiciones existentes en el resto de los países de América Latina, conforme se pondrá de manifiesto.

Los artículos citados establecen:

Art. 59: “los administradores y los representantes de la sociedad deben obrar con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios. Los que faltaren a sus obligaciones son responsables, ilimitada y solidariamente, por los daños y perjuicios que resultaren de su acción u omisión”.

Sin pretender realizar un examen exhaustivo de la norma, el art. citado establece como principio del derecho la responsabilidad ilimitada y solidaria de los administradores de las sociedades.

En las sociedades anónimas, este principio general de responsabilidad de los directores es complementado por otros arts. que pasamos a transcribir:

Art. 266: “el cargo de director es personal e indelegable (...)”.

Art. 269: “El estatuto puede organizar un comité ejecutivo integrado por directores que tengan a su cargo únicamente la gestión de los negocios ordinarios. El directorio vigilará la actuación de ese comité ejecutivo y ejercerá las demás atribuciones legales y estatutarias que le correspondan. Responsabilidad. Esta organización no modifica las obligaciones y responsabilidades de los directores”.

Art. 270: “El directorio puede designar gerentes generales o especiales, sean directorios o no, revocables libremente, en quienes puede delegar las funciones ejecutivas de la administración. Responden ante la sociedad y los terceros por el desempeño de su cargo en la misma extensión y forma que los directores. Su designación no excluye la responsabilidad de los directores”.

Como se puede apreciar de lo subrayado, aún cuando estatutariamente se contemple la existencia de  un comité ejecutivo integrado por los mismos directores para la gestión de los negocios comunes, o cuando se designe gerentes generales o especiales, la responsabilidad del órgano de dirección –Directorio- permanece sin alteraciones ni modificaciones. La ley Argentina no admite en estos supuestos exenciones o limitaciones a la responsabilidad solidaria e ilimitada de los directores de la sociedad. Es decir que, la Ley de Sociedades Anónimas, “responsabiliza ilimitada y solidariamente a los directores, lo que significa una responsabilidad in commitendo para los directores personalmente causantes del daño, y una responsabilidad in vigilando para los restantes”  (Julio C. Otaegui, “Administración Societaria”, Ed. Abaco, pag. 403).

Autorizada doctrina ha dicho que “la continuidad y permanencia de la gestión del directorio no significa que ante la designación de un gerente se releve a los directores de una sociedad de las responsabilidades inherentes al cargo”. (Mariano Gagliardo, “Responsabilidad de los Directores de Sociedades Anónimas”, pag. 529).

         Se explica que la razón de la responsabilidad solidaria surge de “integrar un cuerpo colegiado en el que la voluntad del órgano es la resultante de la coincidencia de la mayor parte de las voluntades individuales que lo integran, de lo cual resulta lógico que todos los que forman parte del cuerpo estén ligados por una misma responsabilidad. Es decir, la mayoría queda solidariamente ligada por el hecho de haber aprobado la decisión, y la minoría por no haberse opuesto formalmente a lo decidido, para lo cual la ley pone en sus manos los resortes jurídicos necesarios para formular su oposición válidamente” (Miguel A. Sasot Betes y Migule P. Sasot, “Sociedades Anónimas, El órgano de administración”, Ed. Abaco, pag. 530).

Asimismo se ha justificado la existencia de la mentada responsabilidad solidaria e inexcusable “en el contenido pragmático de todos los actos de comercio. En efecto, resultaría ilusorio, tanto para la sociedad como para los accionistas, lograr el resarcimiento de los daños sufridos por las irregularidades en las decisiones del directorio, si primeramente tuviera que determinarse cuál o cuáles de los directores son los realmente responsables, y cuáles no. Al amparo de la solidaridad, los perjudicados pueden dirigirse y reclamar el resarcimiento del daño sufrido a cualquiera de los directores (...)” (Miguel A. Sasot Betes y otro, ob. cit. pag. 530).

También puede argumentarse que el legislador con la asignación de la responsabilidad solidaria ha perseguido que “no dejen de cumplirse aquellas atribuciones de control que el directorio conserva sobre todos los actos de gestión administrativa de la sociedad” (Miguel A. Sasot y otro, ob. cit., pag. 532). 

Ahora bien, expuestos los fundamentos  que justifican la existencia de la responsabilidad solidaria, debemos analizar la cuestión relativa a si esa responsabilidad puede ser limitada o disminuida.  En relación con ello adquiere importancia el art. 274.

Art. 274: “Los directores responden ilimitada y solidariamente  hacia la sociedad, los accionistas y los terceros, por el mal desempeño de su cargo, según el criterio del arto 59, así como por la violación de la ley, el estatuto o el reglamento y por  cualquier otro daño producido por dolo, abuso de facultades o culpa grave (...)”.

El parágrafo trascripto reproduce la responsabilidad estatuida por el art. 59 en el ámbito de los directores de las sociedades anónimas, si bien con variantes que amplían el marco de la responsabilidad de los directores de la S.A..-

La ley 22.903 agregó al art. 274 el texto que sigue:

         “(...) Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, la imputación de responsabilidad se hará atendiendo a la actuación individual cuando se hubieren asignado funciones en forma personal de acuerdo con lo establecido en el estatuto, el reglamento o la decisión asamblearia. La decisión de la asamblea y la designación de las personas que han de desempeñar las funciones deben ser inscriptas en el Registro Público de Comercio como requisito para la aplicación de lo dispuesto en este párrafo”

Respecto a este agregado, autorizada  doctrina ha dicho que “la incorporación por la ley 22.903 del régimen de imputación de responsabilidad atendiendo a la actuación individual del director no invalida la regla de la responsabilidad solidaria (...), sino que concibe –para cuando hubieran asignado funciones en forma personal- una presunción de responsabilidad individual imputable sólo al director que asume determinadas tareas. En otras palabras, la modificación no implica atenuar o atemperar la responsabilidad de los integrantes del órgano de administración, sino atender a la actuación individual cuando se dan las circunstancias establecidas por la ley, como requisitos formales para que esta hipótesis sea operativa y que serán de constatación efectiva” (Verón, “Sociedades Comerciales”, Ed. Astrea, Tº 4, pag. 314).

En igual sentido se expuso en la “Exposición de Motivos” al sancionarse la normativa: “Se mantiene el régimen vigente y se posibilita que en ciertas circunstancias se atienda a la actuación personal cuando se den los supuestos que la norma requiere para que así se juzgue y se atribuya la responsabilidad” (Exposición de Motivos ley 22.903, cap. II, secc. V, 27, párr. último).

Asimismo, uno de los autores de la reforma manifestó que “la ley 22.903 no altera en esencia el régimen de responsabilidad de los directores, sino que introduce una posibilidad de apreciación para asignarla o graduarla si se dan ciertas circunstancias del artículo 274 en su nueva versión” (Enrique Zaldívar, “La responsabilidad de los directores de las sociedades por acciones en la reforma de la ley de sociedades comerciales año 1983”, Revista Inspección General de Justicia, 1983, pag. 29).

Respecto a esta posibilidad de atribuir responsabilidad personal al director al que se le haya asignado un determinado y especial cometido, encuentra sin embargo las siguientes exigencias:

a)      que la asignación de funciones personales esté prevista en el Estatuto Societario, el reglamento o la decisión asamblearia.

b)     es necesario la inscripción de la asamblea  y de la persona elegida en la Inspección General de Justicia y la publicación en el Boletín Oficial.

c)     el objeto de las tareas delegadas no pueden comprender materias que resultan privativas, exclusivas e indelegables del Directorio.

d) aun cuando se haya dado cumplimiento a los requisitos ut supra detallados, el directorio no podrá eximirse de responsabilidad sino cuando haya efectuado la oposición a la cuestión controvertida.

Es por ello que a pesar de la existencia de ésta facultad limitativa de la responsabilidad de los directores, la jurisprudencia ha resuelto que:

 

a) “la responsabilidad del directorio de una sociedad anónima nace de la sola circunstancia de integrar el órgano de gobierno, de manera que cualesquiera fueran las funciones que efectivamente cumpla un director, su conducta debe ser calificada en función de la actividad obrada por el órgano aun cuando el sujeto no haya actuado directamente en los hechos que motivan el encuadramiento, pues es función de cualquier integrante del órgano de administración la de controlar la calidad de la gestión empresaria, dando lugar su incumplimiento a una suerte de culpa in vigilando. (CCom, Sala B, 26-3-91, “Only Plastic S.A. s/ Quiebra s/ Incidente de calificación de conducta”, del dictamen del fiscal de Cámaraa 63682. En igual sentido: Sala A, 10-7-92, “Vid. Y com. Video y comunicaciones S.A. s/ quiebra s/ incidente de calificación de conducta”; Sala B 11-3-93, “Viajes Guinea S.A. s/ quiebra s/ incidente de calificación de conducta”, del dictamen del fiscal de Cámara; Sala E, 27-5-94, “Inmobiliaria Alonso s/ incidente de calificación de conducta”; Sala B, 28-4-95, “Taverniti S.A. s/ quiebra s/ incidente de calificación de conducta”).

b) “el mal desempeño de la función por un director no solo puede verse configurado por la participación directa en hechos o actos positivos violatorios de la ley o los estatutos, sino también, y basta con ello para que haya responsabilidad, por haberse omitido la realización de las diligencias necesarias que exigían las circunstancias de tiempo, lugar y modo para evitar o frustrar el incorrecto proceder de otros directores que no podían desconocer de haber aplicado la debida atención y preocupación por los asuntos sociales”.(CCom, Sala A “Eledar S,A, c/ Serer, Jorge s/ sumario”, 8-10-97).

c) "La responsabilidad del directorio de una sociedad anónima nace de la sola circunstancia de integrar el órgano de gobierno. Por tanto, es función de cualquier integrante del órgano de administración aún cuando no se la indique expresamente­ controlar la calidad de la gestión empresaria, función cuyo incumplimiento da lugar a una suerte de culpa in vigilando” (CNCom., Sala B, noviembre 6, 1996. - Jinkus, Gabriel A.  c. Video Producciones Internacionales S. A. y otros), LA LEY, 1997­ D, 483 ­ I, 1997­ B, 2589 ­ ED, 171­273

d) "La circunstancia de que el presidente del directorio de la sociedad anónima haya absorbido la conducción de la empresa con exclusión de los demás miembros del directorio no excusa la responsabilidad de éstos, que no quedan exentos de la culpa "in vigilando". Por tanto, resulta aplicable el art. 274 de la ley 19.550 (Adla, XLIV­B, 1310)". (CNCom., Sala B, noviembre 6, 1996. - Jinkus, Gabriel A.  c. Video Producciones Internacionales S. A. y otros), LA LEY, 1997­D, 483 ­ I, 1997­B, 2589 ­ ED, 171­273

e)“La publicidad registral del cese de funciones del presidente del directorio de una sociedad anónima y la designación del nuevo titular no tiene efectos sobre el ámbito de responsabilidad patrimonial por la conducta dañosa, que debe atender a la actividad efectivamente desarrollada, dependiendo su exención de la prueba de que el funcionario cesó en su desempeño antes de los hechos de los que resulta su responsabilidad, con prescindencia, en principio, de las registraciones respectivas” (CNCom., sala C, junio 26 ­ 995. ­ Abad, Rubén O. y otro c. Murphy, Tomás A., LA LEY, 1995­ E, 437, con nota de José María Curá).

En otro orden de ideas, autorizada doctrina ha dicho que “la responsabilidad in vigilando –de los directores- es eximible para el director que participó en la deliberación o resolución o que la conoció, si deja constancia escrita de su protesta y diera noticia al síndico antes de que su responsabilidad se denuncie al directorio, al síndico, a la asamblea, a la autoridad competente, o se ejerza la acción judicial (LS, art. 274)” (Otaegui, ob. cit. pag. 403).

En suma, el agregado de la ley 22.903 no ha modificado el principio de la responsabilidad solidaria e ilimitada de los directores de la Sociedad Anónima, como así tampoco el sistema de atribución colectiva.  Nótese que el agregado expresamente establece que sin perjuicio de dicha responsabilidad solidaria e ilimitada, podrá atribuirse la responsabilidad personal cuando se den los supuestos  específicos que la norma prevé. Tampoco el ordenamiento ha modificado el sistema de eximición de responsabilidad, esto es, la oposición del director que se pretende inocente y su denuncia al órgano de control.

II.- Derecho Comparado.-

a)  Ley de la República Oriental del Uruguay.-

El art. 83 de la ley 16.060 de sociedades comerciales establece: "Los administradores y los representantes de la sociedad deberán obrar con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios. Los que falten a sus obligaciones serán solidariamente responsables frente a la sociedad y los socios, por los daños y perjuicios que resulten de su acción u omisión. El juez determinará la parte contributiva de cada responsable en la reparación del daño”

El artículo 391 establece lo siguiente: “El administrador o los directores responderán solidariamente hacia la sociedad, los accionistas y los terceros, por los daños y perjuicios resultantes, directa o indirectamente, de la violación de la ley, el estatuto o el reglamento, por el mal desempeño de su cargo según el criterio del artículo 83 y por aquellos producidos por abuso de facultades, dolo o culpa grave. Estarán exentos de responsabilidad quienes no hayan votado la resolución y hayan dejado constancia en actas de su oposición o comunicado fehacientemente la misma a la sociedad dentro de un plazo no mayor a diez días, contados a partir de la reunión en que se haya adoptado la resolución o de la fecha en que se haya tomado conocimiento de ella. La abstención o la ausencia injustificada no constituirán por sí solas causales de exención de responsabilidad. Si el opositor no hubiera asistido a la reunión que haya aprobado la resolución deberá solicitar su reconsideración procediéndose luego como se dispone en el inciso anterior.

Cuando se trate de actos o hechos no resueltos en sesiones del directorio, el director que no haya participado en los mismos no será responsable (inciso segundo del artículo 83), pero deberá proceder en la forma dispuesta en el inciso precedente en cuanto lleguen a su conocimiento”.

b) Ley de Chile.-

Art. 39. “Las funciones de director de una sociedad anónima no son delegables y se ejercen colectivamente, en sala legalmente constituida. Cada director tiene derecho a ser informado plena y documentadamente y en cualquier tiempo, por el gerente o el que haga sus veces, de todo lo relacionado con la marcha de la empresa. Este derecho debe ser ejercido de manera de no afectar la gestión social. Los directores elegidos por un grupo o clase de accionistas tienen los mismos deberes para con la sociedad y los demás accionistas que los directores restantes, no pudiendo faltar a éstos y a aquélla a pretexto de defender los intereses de quienes los eligieron”.

Art. 40. “El directorio de una sociedad anónima la representa judicial y extrajudicialmente y para el cumplimiento del objeto social, lo que no será necesario acreditar a terceros, está investido de todas las facultades de administración y disposición que la ley o el estatuto no establezcan como privativas de la junta general de accionistas, sin que sea necesario otorgarle poder especial alguno, inclusive para aquellos actos o contratos respecto de los cuales las leyes exijan esta circunstancia. Lo anterior no obsta a la representación que compete al gerente, conforme a lo dispuesto en el artículo 49 de la presente ley. El directorio podrá delegar parte de sus facultades en los gerentes, subgerentes o abogados de la sociedad, en un director o en una
comisión de directores y, para objetos especialmente determinados, en otras personas”.
 


Art. 41. “Los directores deberán emplear en el ejercicio de sus funciones el cuidado y diligencia que los hombres emplean ordinariamente en sus propios negocios y responderán solidariamente de los perjuicios causados a la sociedad y a los accionistas por sus actuaciones dolosas o culpables. Es nula toda estipulación del estatuto social y todo acuerdo de la junta de accionistas que tienda a liberar o a limitar la responsabilidad de los directores a que se refiere el inciso anterior. La aprobación otorgada por la junta general de accionistas a la memoria y balance presentados por el directorio o a cualquier otra cuenta o información general, no libera a los directores de la responsabilidad que les corresponda por actos o negocios determinados; ni la aprobación específica de éstos los exonera de aquella responsabilidad, cuando se hubieren celebrado o ejecutado con culpa leve, grave o dolo”.

Art. 45. “Se presume la culpabilidad de los directores respondiendo, en consecuencia, solidariamente de los perjuicios causados a la sociedad, accionistas o terceros, en los siguientes casos: 1) Si la sociedad no llevare sus libros o registros; 2) Si se repartieren dividendos provisorios habiendo pérdidas acumuladas, respecto de los directores que concurrieron al acuerdo respectivo; 3) Si la sociedad ocultare sus bienes, reconociere deudas supuestas o simulare enajenaciones. Se presume igualmente la culpabilidad del o de los directores que se beneficien en forma indebida, directamente o a través de otra persona natural o jurídica de un negocio social que, a su vez, irrogue perjuicio a la sociedad”.

Art. 48. “Las deliberaciones y acuerdos del directorio se escriturarán en un libro de actas por cualesquiera medios, siempre que éstos ofrezcan seguridad que no podrá haber intercalaciones, supresiones o cualquier otra adulteración que pueda afectar la fidelidad del acta, que será firmada por los directores que hubieren concurrido a la sesión. Si alguno de ellos falleciere o se imposibilitare por cualquier causa para firmar el acta correspondiente, se dejará constancia en la misma de la respectiva circunstancia o impedimento. Se entenderá aprobada el acta desde el momento de su firma, conforme a lo expresado en los incisos precedentes y desde esa fecha se podrán llevar a efecto los acuerdos a que ella se refiere. El director que quiera salvar su responsabilidad por algún acto o acuerdo del directorio, deberá hacer constar en el acta su oposición, debiendo darse cuenta de ello en la próxima junta ordinaria de accionistas por el que presida. El director que estimare que un acta adolece de inexactitudes u omisiones, tiene el derecho de estampar, antes de firmarla, las salvedades correspondientes”.       

Art. 49. “Las sociedades anónimas tendrán uno o más gerentes designados por el directorio, el que les fijará sus atribuciones y deberes, pudiendo sustituirlos a su arbitrio. Al gerente o gerente general en su caso, corresponderá la         representación judicial de la sociedad, estando legalmente investido de las facultades establecidas en ambos incisos del artículo 7 del Código de Procedimiento Civil, y tendrá derecho a voz en las reuniones de directorio, respondiendo con los miembros de él de todos los acuerdos perjudiciales para la sociedad y los accionistas, cuando no constare su opinión contraria en el acta. El cargo de gerente es incompatible con el de presidente, auditor o contador de la sociedad y en las sociedades anónimas abiertas, también con el de director”.   

Art. 50. “A los gerentes y a las personas que hagan sus veces, les serán aplicables las disposiciones de esta ley referente a los directores en lo que sean compatibles con las responsabilidades propias del cargo o función, y en especial, las contempladas en los artículos 35, 36, 37, 41, 42, 43, 44, 45 y 46, según el caso. Es de responsabilidad del gerente la custodia de los libros y registros sociales y que éstos sean llevados con la regularidad exigida por la ley y sus normas complementarias”.       

c) Código de Comercio de Venezuela.-

         El código de Comercio de Venezuela establece en similares términos a la legislación ya analizada la responsabilidad de directores y administradores de sociedades comerciales.

Art. 266: "Los administradores son solidariamente responsables para con los accionistas y para con los terceros: 1. De la verdad de las entregas hechas en caja por los accionistas. 2. De la existencia real de los dividendos pagados. 3. De la ejecución de las decisiones de la asamblea. 4. Y en general, del exacto cumplimiento de los deberes que les imponen la ley y los estatutos sociales" .

 Artículo 268: “La responsabilidad de los administradores por actos u omisiones no se extiende a aquellos que estando exentos de culpa hayan hecho constar en el acta respectiva su no conformidad, dando noticia inmediata a los comisarios”.

d) Ley de Perú.-

La ley de la República de Perú de diciembre de 1997, Nº 26.887 establece en los siguientes términos la responsabilidad de los directores de la sociedad anónima:

Artículo 174.- Delegación: “El directorio puede nombrar a uno o más directores para resolver o ejecutar determinados actos. La delegación puede hacerse para que actúen individualmente o, si son dos o más, también para que actúen como comité. La delegación permanente de alguna facultad del directorio y la designación de los directores que hayan de ejercerla, requiere del voto favorable de las dos terceras partes de los miembros del directorio y de su inscripción en el Registro. Para la inscripción basta copia certificada de la parte pertinente del acta. En ningún caso podrá ser objeto de delegación la rendición de cuentas y la presentación de estados financieros a la junta general, ni las facultades que ésta conceda al directorio, salvo que ello sea expresamente autorizado por la junta general”.   


Artículo 177.- Responsabilidad: “Los directores responden, ilimitada y solidariamente, ante la sociedad, los accionistas y los terceros por los daños y perjuicios que causen por los acuerdos o actos contrarios a la ley, al estatuto o por los realizados con dolo, abuso de facultades o negligencia grave. Es responsabilidad del directorio el cumplimiento de los acuerdos de la junta general, salvo que ésta disponga algo distinto para determinados casos particulares. Los directores son asimismo solidariamente responsables con los directores que los hayan precedido por las irregularidades que éstos hubieran cometido si, conociéndolas, no las denunciaren por escrito a la junta general”.   

Artículo 178.- Exención de responsabilidad: “No es responsable el director que habiendo participado en el acuerdo o que habiendo tomado conocimiento de él, haya manifestado su disconformidad en el momento del acuerdo o cuando lo conoció, siempre que haya cuidado que tal disconformidad se consigne en acta o haya hecho constar su desacuerdo por carta notarial”.

 

Artículo 183.- Responsabilidad penal:  “La demanda en la vía civil contra los directores no enerva la responsabilidad penal que pueda corresponderles”

e) Código de Comercio de Colombia.-

La legislación de Colombia también regula la responsabilidad de los directores y administradores en las sociedades comerciales. El Código de Comercio en el Libro Segundo de Las Sociedades Comerciales (Decreto Nº 410 de 1971) establece:

 

Art. 200: (Modificado. Ley 222 de 1995, Art. 24) "Los administradores responderán solidaria e ilimitadamente de los perjuicios que por dolo o culpa ocasionen a la sociedad, a los socios o a terceros. No estarán sujetos a dicha responsabilidad, quienes no hayan tenido conocimiento de la acción u omisión o hayan votado en contra, siempre y cuando no la ejecuten. En los casos de incumplimiento o extralimitación de sus funciones, violación de la ley o de los estatutos, se presumirá la culpa del administrador. (...)De igual manera se presumirá la culpa cuando los administradores hayan propuesto o ejecutado la decisión sobre distribución de utilidades en contravención a lo prescrito en el artículo 151 del Código de Comercio y demás normas sobre la materia. En estos casos el administrador responderá por las sumas dejadas de repartir o distribuidas en exceso y por los perjuicios a que haya lugar. Si el administrador es persona jurídica, la responsabilidad respectiva será de ella y de quien actúe como su representante legal. Se tendrán por no escritas las cláusulas del contrato social que tiendan a absolver a los administradores de las responsabilidades ante dichas o a limitarlas al importe de las cauciones que hayan prestado para ejercer sus cargos".

f) Ley de México.- Ley General de Sociedades Mercantiles.-

 

Artículo 157: “Los Administradores tendrán la responsabilidad inherente a su mandato y la derivada de las obligaciones que la ley y los estatutos les imponen”.

Artículo 158: “Los administradores son solidariamente responsables para con la sociedad: I.- De la realidad de las aportaciones hechas por los socios; II. Del cumplimiento de los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a los dividendos que se paguen a los accionistas; III. De la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control, registro, archivo o información que previene la ley; IV. Del exacto cumplimiento de los acuerdos de las Asambleas de Accionistas”.

Artículo 159:  “No será responsable el Administrador que, estando exento de culpa, haya manifestado su inconformidad en el momento de la deliberación y resolución del acto de que se trate”.

Artículo 160: “Los Administradores serán solidariamente responsables con los que les hayan precedido, por las irregularidades en que éstos hubieren incurrido sí, conociéndolas, no las denunciaren por escrito a los Comisarios”.

Artículo 161: “La responsabilidad de los Administradores sólo podrá ser exigida por acuerdo de la Asamblea General de Accionistas, la que designará la persona que haya de ejercitar la acción correspondiente, salvo lo dispuesto en el artículo 163.

g) Ley de Brasil.-

El artículo 165 de la ley brasilera 6404 de 1976, establece textualmente lo siguiente:

Art. 165:  “Os membros do conselho fiscal têm os mesmos deveres dos administradores de que tratam os artigos 153 a 156 e respondem pelos danos resultantes de omissão no cumprimento de seus deveres e de atos praticados com culpa ou dolo, ou com violação da lei ou do estatuto. I.- Os membros do conselho fiscal deverão exercer suas funções no exclusivo interesse da companhia; considerar-se-á abusiva a atuação do conselheiro com o fim de causar dano à companhia ou aos seus acionistas, ou de obter, para si ou para outrem, vantagem a que não faz jus e de que resulte, ou possa resultar, prejuízo para a companhia ou para os acionistas. 2.- O membro do conselho fiscal não é responsável pelos atos ilícitos de outros membros, salvo se com eles foi conivente, ou se concorrer para a prática do ato. 3.- A responsabilidade dos membros do conselho fiscal por omissão no cumprimento de seus deveres é solidária, mas dela se exime o membro dissidente que fizer consignar sua divergência em ata da reunião do órgão e a comunicar aos órgãos da administração e à assembléia geral. 4° O disposto nos.  5º, 6º e 8º do art. 141 aplica-se igualmente aos membros do conselho fiscal e aos acionistas que os elegerem, na forma do.  4°, alíneas "a" e "b", do art. 161”.

Como puede apreciarse, los postulados establecidos en la ley brasilera  son similares a los nacionales, aunque con una redacción más ordenada, lo que permite la mejor sistematización de los principios imperantes en el régimen de responsabilidad. En efecto, en un mismo artículo la ley en cuestión trata: 1) el deber de diligencia, 2) la responsabilidad por el mal cumplimiento de los deberes a cargo del director, 3) establece claramente el deber de lealtad al señalar que los directores deben ejercer sus funciones de acuerdo al mejor interés para la compañía en el caso concreto, evitando causar daños tanto a la compañía como a los socios.

h) Ley de Estados Unidos de América.-

La Uniform Fraudulents Conveyance Act establece una serie de responsabilidades y definiciones de conductas penalizadas respecto a la administración de entes societarios. Una sociedad puede ser penalmente condenada por: a) cualquier delito cometido en la consecución de los negocios, sobre la base de una conducta ejecutada, autorizada, alentada, ordenada, ratificada o imprudentemente tolerada en violación a un deber de mantener una supervisación efectiva sobre las actividades por parte de una de ellas: el directorio, un funcionario ejecutivo, o cualquier otro agente en una situación  de autoridad comparable con relación a la formulación de la política societaria y también cualquier persona, sea o no funcionario de la empresa, en tanto la controle o esté responsablemente a su cargo establecer la política de la empresa; b) cualquier delito consistente en omitir dar cumplimiento a deberes legalmente impuestos a la sociedad;

Se percibe que la ley norteamericana establece un tipo delictual en blanco: cualquier violación al deber requerido en otra norma (de naturaleza societaria, contractual, impositiva, laboral, bursátil, etc.) hace extensiva la responsabilidad a la sociedad involucrada.

i) Ley de España.-

La ley española (RDL 1564 22/12/1989) establece:

Art. 127:  Ejercicio del cargo: 1. Los administradores desempeñarán su cargo con la diligencia de un ordenado empresario y de un representante leal. 2. Deberán guardar secreto sobre las informaciones de carácter confidencial, aun después de cesar en sus funciones”

Art. 133:  Responsabilidad.1. Los Administradores responderán frente a la Sociedad, frente a los accionistas y frente a los acreedores sociales del daño que causen por actos contrarios a la Ley o a los Estatutos o por los realizados sin la diligencia con la que deben desempeñar el cargo.  2. Responderán solidariamente todos los miembros del órgano de administración que realizó el acto o adoptó el acuerdo lesivo, menos los que prueben que, no habiendo intervenido en su adopción y ejecución, desconocían su existencia o conociéndola hicieron todo lo conveniente para evitar el daño o, al menos, se opusieron expresamente a aquél.  3. En ningún caso exonerará de responsabilidad la circunstancia de que el acto o acuerdo lesivo haya sido adoptado, autorizado o ratificado por la Junta genera”l.

j) Código Civil Italiano.-

                           

El código Civil Italiano establece en su art. 2392 que los administradores deben cumplir con los deberes a ellos impuestos por la ley y por el acto constitutivo de la sociedad, para lo cual deberán aplicar la diligencia del mandatario, y son solidariamente responsables hacia la sociedad por los daños derivados de la inobservancia de aquellas obligaciones.

El Código Civil, somete el tratamiento de la responsabilidad de los directores al resto de las normas específicas aplicables al contrato de mandato. Y ello resulta lógico en tanto y en cuanto, el art. citado se encuentra inserto en la normativa del Código Civil.

k) Ley de Alemania.-

La ley de Sociedades Alemana  dedica los arts. 399 a 408 a tipificar los delitos e infracciones en lo que se incurre el administrador de una sociedad, a saber: a) la falsedad de datos; b) descripciones inexactas; c) infracción a las obligaciones en el caso de pérdida de capital o insolvencia; d) declaración falsa o falsificación  de resguardos de depósitos; e) infracciones al deber de información; f) infracción al deber de secreto; etc.

Principios comunes de las legislaciones analizadas.-

De la comparación de la normativa supra citada es posible fijar principios comunes a todas estas legislaciones:

1)     La responsabilidad solidaria e ilimitada de los Directores en las sociedades anónimas por aquellos actos que sean contrarios al estatuto, a las resoluciones de las asambleas o a la ley, o por los daños producidos por dolo o negligencia. 

2)     En principio la responsabilidad es colectiva, es decir la actuación personal de un director no libera al resto de los miembros del Directorio de la responsabilidad que le incumbe por el control de la gestión.  La regla es que los directores son responsables, salvo que respecto al acto lesivo hayan dejado constancia de su oposición y/o formulado la oposición ante el órgano que tenga el control societario (síndico, comisario, etc.).

III.- CONCLUSIÓN.-

En  la República Argentina la responsabilidad del Directorio es solidaria e ilimitada. El directorio actúa como órgano, y como tal responde en forma solidaria. Excepcionalmente, la responsabilidad es personal –y no colectiva- cuando el acto lesivo ha sido realizado en el área de un Director especialmente a cargo de dicha tarea, siempre que se cumpla con los requisitos exigidos por la ley para la asignación de la función específica (previsión estatutaria, designación en la Asamblea, inscripción y publicación).

La legislación comparada sigue los mismos lineamientos ut supra citados. Algunos países permiten la delegación, pero omiten indicar si dicha delegación exime al resto de los directores de su responsabilidad inherente al cargo. Otros, por el contrario, no lo permiten y establecen la responsabilidad colectiva, salvo expresa constancia de oposición.

En materia penal la responsabilidad es personal y de orden público, y en consecuencia, la misma no puede ser objeto de limitación por parte de disposiciones estatutarias o resoluciones asamblearías.